Cultura

Grandes veneran al más grande: el Gabo

Prestigiosos destacan personalidad y obra del fallecido Nobel 1982, Gabriel García Márquez

Redacción Central |

Esta muerte suya podría ser una de sus invenciones, una más de sus originales aventuras de pluma en mano, afirmó el cantautor uruguayo Daniel Viglietti al referirse al torrente de imaginación creadora del escritor y periodista colombiano Gabriel García Márquez. 

Pero, la mejor literatura y la vida misma saben que no se trata de un sueño, que en esta noticia lo real se impone a lo mágico, que hemos perdido a Gabo, agregó uno de los más prestigiosos cantores populares de Latinoamérica tras conocer del fallecimiento de Gabo, Premio Nobel de Literatura 1982, ocurrido el jueves a los 87 años de edad en Ciudad de México, donde residía. 

Me atrevo sólo a imaginar, por delante de Gabo, en el horizonte, los cientos de años, la hilera de siglos que no serán de soledad para los que sigan leyendo su obra, en papeles, en pantallas o en molinos de viento, expresó Viglietti en Montevideo. 

“En medio de sus fecundas tareas en el manejo de la palabra, Gabriel García Márquez supo ser apoyador de búsquedas y proyectos de libertad y de transformación a través de la América nuestra”, opinó. 

Del encuentro con él me queda la imagen instantánea de alguien que irradiaba la felicidad de vivir y de escribir. No me olvido de que siempre reivindicó su oficio inicial de periodista como una tarea fundamental de la escritura, rememoró Viglietti. 

Alguna vez me trasmitieron esa convicción, cada uno por su lado, nuestros Mario Benedetti y Eduardo Galeano. Hermosas coincidencias del camino, añadió. 

Y precisamente Galeano, considerado entre los mayores exponentes de las letras latinoamericanas, convocó a seguir viviendo al Gabo. 

“Hay dolores que se dicen callando. Se dicen callando, pero duelen igual. Como nos duele la muerte del Gabo García Márquez”, expresó el escritor uruguayo en una entrevista televisiva. 

“Lo que más duele está en las bellas palabras que la muerte nos ganó de mano y nos robó. Yo creo que ellas, las palabras robadas, se escapan a la menor distracción, huyen de las páginas de los libros de Gabo y se nos sientan al lado en algún café de Cartagena o Buenos Aires o Montevideo o Río de Janeiro”, agregó. 

“Maldita muerte, siempre nos deja a la deriva y sin saber qué hacer. Desolados”, señaló Galeano, quien al propio tiempo convocó a afrontarla gozando con obstinación las bendiciones de la vida: “Juntos bebamos más de una copa a la salud del saludable Gabo para reírnos juntos, porque vivo seguirá mientras sus palabras vivan y rían y digan”. 

A García Márquez, todo el oro del mundo, expresó por su parte el escritor brasileño Fernando Morais al lamentar el deceso de García Márquez, a quien calificó como el intelectual más comprometido con nuestra época y solidario con el pueblo latinoamericano. 

De los innumerables méritos de Gabo, Morais mencionó haber sido uno de los creadores de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano, cuya misión era unificar el cine de la región, porque él estaba fascinado por el séptimo arte. 

Casa de las Américas, institución con sede en Cuba y de la cual Gabo era asiduo visitante, con motivo de la infausta noticia aseveró que “no dejará morir a quien reconoce entre los más grandes escritores en la historia de la literatura”. 

En un pronunciamiento al respecto, Casa destaca cómo García Márquez “prestó grandes servicios dando muestras de valor y desinterés. En general, se identificó con causas nobles a lo largo de su vida”. 

Destaca el texto su habilidad como narrador, que quedó inmortalizada en obras como Cien años de soledad, El coronel no tiene quien le escriba, El amor en los tiempos del cólera y Vivir para contarla.

también te puede interesar