Cultura

Nuevo libro presenta horrores de dictadura chilena

Bajo el título La Danza de los Cuervos, el texto rememora los crímenes cometidos por la DINA desde el testimonio de uno de sus protagonistas, que fungió como camarero sirviendo cafés en pleno proceso de torturas

Redacción Central |

Bajo el título La Danza de los Cuervos, el texto rememora los crímenes cometidos por la DINA desde el testimonio de uno de sus protagonistas, que fungió como camarero sirviendo cafés en pleno proceso de torturas

La historia de un camarero de la DINA que participó en el horror y los crímenes de la dictadura militar en Chile, y que sirvió café a los represores mientras cometían torturas contra opositores, salió publicado bajo el título La Danza de los Cuervos y fue presentado en Santiago, la capital.

Su autor, el periodista Javier Rebolledo, narra la vida de Jorgelino Vergara, conocido como ’El Mocito’, camarero de la DINA, la temida policía secreta responsable del exterminio de miles de opositores en los primeros años de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Luego de treinta años de silencio, Vergara reveló en el año 2007 al juez chileno Víctor Montiglio su participación en el cuartel Simón Bolívar donde funcionó la Brigada Lautaro, el grupo operativo de mayor confianza del ex general Manuel Contreras, director de la DINA y por años mano derecha de Pinochet.

La historia de Vergara fue develada a la opinión pública en 2010 a través del documental ’El Mocito’, de los directores Marcela Said y Jean de Certeau, en el que Rebolledo participó como investigador y asistente de dirección. Allí se conocieron las labores del Mocito sirviendo cafés en plena sesión de tortura y empaquetando cuerpos ya inertes, que luego cargaba a los cofres de los autos.

“La Danza de los Cuervos” es el resultado de seis años de investigación que permitieron a Rebolledo romper los silencios, mentiras y omisiones que quedaron en evidencia tras las primeras declaraciones judiciales de Vergara.

El texto es la construcción de una serie de entrevistas realizadas en cerca de treinta horas, que develan la juventud de este testigo y cómplice en la casa del director de la DINA como asistente de camarero, su ascenso dentro de la estructura hasta llegar a la Brigada Lautaro.

(Redacción Central La Voz del Sandinismo-Ansalatina)

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