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El segundo asalto de Michael Moore contra el Gobierno de EE.UU. se llama “SICKO”

Los Ángeles – El polémico cineasta Michael Moore está dispuesto a la lucha, listo para mostrar su nuevo documental “Sicko”, sin importarle que el Gobierno de EE.UU. le investigue por el viaje a Cuba que hizo para realizarlo

Michael Moore
El polémico cineasta Michael Moore está dispuesto a la lucha, listo para mostrar su nuevo documental 'Sicko', sin importarle que el Gobierno de EE.UU. le investigue por el viaje a Cuba que hizo para realizarlo. | EFE. Archivo

Redacción Central |

Los Ángeles – El polémico cineasta Michael Moore está dispuesto a la lucha, listo para mostrar su nuevo documental “Sicko”, sin importarle que el Gobierno de EE.UU. le investigue por el viaje a Cuba que hizo para realizarlo

“Los esfuerzos del gobierno de Bush para dirigir una investigación políticamente motivada contra Michael Moore y “Sicko” no nos detendrán a la hora de asegurarnos de que el pueblo estadounidense vea la película”, es la respuesta del equipo del documentalista a su contrincante en esta pelea.

Tan conocido por su obra, desde “Bowling for Columbine” a “Fahrenheit 9/11”, como por sus golpes de efecto, el nombre de Moore siempre llega rodeado por la polémica.

Los ataques suelen ser tan duros, ya sean personales o artísticos, que una vez más Moore cuenta con la asesoría del estratega político Chris Lehane para el estreno de su nueva “bomba”.

Pero en esta ocasión los ataques los lidera una investigación oficial.

El Departamento del Tesoro de EE.UU. le envió una carta a Moore el pasado 2 de mayo donde le informa de que el gobierno estadounidense nunca le dio permiso para saltarse el embargo que existe contra Cuba.

El documento, firmado por Dale Thompson, jefe de la Oficina del Control de Bienes Extranjeros del Departamento del Tesoro, conmina al realizador a facilitar una serie de datos sobre el viaje que realizó a Cuba en febrero y le recuerda que las violaciones están penadas “por lo civil y/o lo criminal”.

“Esta oficina no tiene datos de que se haya emitido una licencia específica que le autorice a establecer relaciones de viaje relacionadas con Cuba”, subraya el mismo documento.

La respuesta de Moore, que estrena su nuevo documental el próximo 19 de mayo en Cannes, ha sido tan rápida como pública y contundente.

Sin hacer de la investigación un secreto, el realizador tiene el documento a la vista de todos en su página www.michaelmoore.com.

Y en su respuesta, que firma la productora de “Sicko”, Meghan O Hara, planta cara.

“El presidente (George W.) Bush y su gobierno deberían de gastar su tiempo intentando ayudar a estos héroes para que reciban la asistencia sanitaria que necesitan en lugar de abusar de su poder legal para su agenda política”, dice la respuesta.

Los “héroes” a los que hace referencia son los diez trabajadores en las labores de rescate del 11-S que Moore llevó en su viaje a Cuba para que recibieran asistencia sanitaria de las dolencias que sufren desde su labor en los escombros de las Torres Gemelas.

Moore fue a Cuba con este grupo el pasado febrero para rodar allí unas imágenes que forman parte del nuevo documental, centrado en las deficiencias del sistema sanitario en Estados Unidos.

Según los fragmentos mostrados durante la pasada edición del Festival de Toronto, “Sicko” muestra diferentes historias de horror en el sistema sanitario en Estados Unidos y de nuevo los ataques al gobierno de Bush son frontales.

“La nueva película de Michael Moore arrancará la tirita de la industria sanitaria estadounidense”, describe O Hara en su comunicado sobre un filme que tiene previsto su estreno en Estados Unidos el 29 de junio.

Se trata de un documental al estilo de Moore, polémico, sarcástico y provocador en el que ya había empezado a trabajar cuando se dedicó en cuerpo y alma a “Fahrenheit 9/11”, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

A la espera de éste y otros ataques, la compañía Weinstein, productora de la cinta, vuelve a contar con Lehane, el estratega político que ayudó en la campaña de “Fahrenheit 9/11” y fue asesor de la campaña presidencial de Al Gore en el 2000, además de abogado del entonces presidente Clinton.

Pero la investigación del Departamento del Tesoro es un tema oficial que necesita algo más que aprovechar la publicidad que da sobre la cinta.

Por el momento Moore cuenta con 20 días para entregar los materiales solicitados por esta investigación, aunque algunos medios en EE.UU. han citado que la primera reacción del cineasta fue guardar la copia de su nueva cinta en un lugar seguro fuera del país, para protegerla de cualquier interferencia gubernamental.

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