Cultura

Tres españoles sobrevolarán la Antártida con temperaturas de hasta -60 grados

Buenos Aires – Tres paracaidistas españoles intentarán esta semana sobrevolar la Antártida con trajes diseñados con alas para disminuir la velocidad de la caída, en una zona donde las temperaturas alcanzan los 60 grados bajo cero

Antártida
Tres paracaidistas españoles intentarán esta semana sobrevolar la Antártida con trajes diseñados con alas para disminuir la velocidad de la caída, en una zona donde las temperaturas alcanzan los 60 grados bajo cero. | EFE. Archivo

Redacción Central |

Buenos Aires – Tres paracaidistas españoles intentarán esta semana sobrevolar la Antártida con trajes diseñados con alas para disminuir la velocidad de la caída, en una zona donde las temperaturas alcanzan los 60 grados bajo cero

“Si nos desorientamos o interpretamos mal los vientos podemos perdernos o caer al agua y morir en tres minutos”, advirtió a “Clarín” Toni López, uno de los deportistas que protagonizará esta aventura, junto con Santi Corella y Alvaro Bultó.

De concretar la hazaña, se convertirán en las primeras tres personas en sobrevolar esta zona ya que sólo existió una experiencia anterior, que le costó la vida a tres hombres.

De todas formas, los paracaidistas ya se ganaron un lugar en el libro Guinness cuando en 2005 lograron el vuelo humano más largo de la historia al cruzar 20 kilómetros del Estrecho de Gibraltar, y el año pasado se convirtieron en los primeros saltadores en sobrevolar el Polo Norte.

“Somos arriesgados, nos gustan los retos, estirar los límites. Pero no estamos locos, ni somos temerarios, ni suicidas. Sólo queremos volar. Sobrevolar la Tierra, los mares, los hielos, el fuego. No somos los primeros en amasar ese sueño”, dijeron los paracaidistas, poco antes de arribar a la Antártida.

Los tres integrantes del “Proyecto Alas” partirán de la Base argentina Marambio en un avión Hércules, desde el que se arrojarán a 3.000 metros de altura, donde las temperaturas en vuelo llegan a los 60 grados bajo cero, y abarcarán la zona a una velocidad de 60 kilómetros por hora.

“Esa velocidad sigue siendo alta para caer. Por eso abrimos los paracaídas para aterrizar”, detallaron.

“El desafío es grande. Es un rincón virgen que engloba las peores dificultades que un hombre puede enfrentar. Pero nos preparamos mucho y tenemos respeto y conciencia, pero no miedo. Todo va a salir bien”, confió Bultó.

De todas formas, López explicó que llevarán cámaras de oxígeno durante el ascenso y, pese a que no pueden utilizar cascos porque el aire de la respiración se congela al instante y hace estallar la pantalla, portarán antiparras y máscaras para evitar que se les congele la cara.

“Es importante que no se complique el rescate: debe ser urgente porque pisamos suelo casi congelados y debemos recuperar calor de inmediato”, sostuvo López.

Para eso, contarán con el apoyo del Ejército del Aire español y de la Fuerza Aérea Argentina en un operativo del que participarán dos aviones, dos helicópteros y unas 80 personas.

“Tenemos más de 15.000 saltos en la mochila. Somos paracaidistas desde antes de ser maridos y padres, y nuestras familias están acostumbradas. Se preocupan, pero saben que no somos locos”, señaló Corella.

Mientras se preparan para este duro desafío, los paracaidistas ya planean su próxima aventura: “volar sobre un volcán activo, sobre el fuego”, adelantaron.

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