Cultura

Muere el mayor coleccionista privado de Picasso, Heinz Berggruen

Berlín – El mecenas y mayor coleccionista privado de obras de Picasso, el alemán de origen judío Heinz Berggruen, murió el viernes en París a los 93 años, confirmó hoy el hijo de Berggruen, Oliver

Heinz Berggruen
Foto de archivo de Heinz Berggruen | AP

Redacción Central |

Berlín – El mecenas y mayor coleccionista privado de obras de Picasso, el alemán de origen judío Heinz Berggruen, murió el viernes en París a los 93 años, confirmó hoy el hijo de Berggruen, Oliver

Berggruen, nacido en Berlín, estaba considerado uno de los principales mecenas, coleccionistas y comerciantes de arte del mundo.

En especial su reputación como coleccionista de obras del español Pablo Picasso era casi insuperable.

En 1996 cedió para una gran exposición permanente en Berlín su colección de obras de arte del siglo XX. La muestra comprendió más de un centenar de obras, valoradas en unos 750 millones de euros (980 millones de dólares). Su colección se precia de ser una de las más bellas del modernismo clásico en manos de un particular.

Hijo de un comerciante de artículos de librería y papelería de Berlín, Berggruen abandonó en 1936 la Alemania nacionalsocialista rumbo a Estados Unidos, y posteriormente se radicó en París.

En la capital francesa trabó amistad con artistas como Picasso y Hénri Matisse y adquirió con el correr de los años obras de Paul Cézanne, Matisse, Picasso, Paul Klee y Alberto Giacometti.

En 1996 retornó a Berlín para dedicarse a su colección en el edificio que le puso a disposición la comuna de la capital alemana frente al Palacio de Charlottenburg. Desde entonces, la colección ha sido visitada por más de un millón y medio de personas y es una de las principales atracciones culturales de la ciudad.

Berggruen anunció en diciembre pasado que se retiraba de la vida pública y obsequió al museo una escultura de Giacometti.

Berggruen solía definirse como “cazador de arte”. En 1980 cedió la dirección de su galería parisina para dedicarse por completo a su doble rol de coleccionista y marchant.

Especial debilidad tenía por las obras de Seurat, Cézanne, Matisse, Picasso, Klee y Giacometti, que reunió en una de las principales colecciones del mundo en el Museo Berggruen de Berlín.

De las obras de Picasso tenía preferencia por las creadas durante la Segunda Guerra Mundial y duranta la década (1936-46) que convivió con Dora Maar, “quien lo inspiró mucho, al ser ella misma también artista”, según declaró Berggruen en una entrevista reciente con dpa.

El cuadro predilecto del coleccionista era un retrato de la fotógrafa y pintora nacida en París en jersey amarillo, que adquirió en Nueva York por 40.000 dólares. Dora Maar, quien pasó su infancia y juventud en Buenos Aires, sirvió de modelo para la mujer que porta llorando la lámpara en el “Guernica”, a la vez que documentó fotográficamente la creación de la obra más conocida de Picasso.

Allí se pueden ver 90 obras de Picasso, tan codiciadas que el Museo Picasso de París las pidió a préstamo el año pasado y en contrapartida cedió temporalmente 140 dibujos del genial español.

La capital alemana regresó al “ránking mundial” de pintura moderna gracias a Berggruen, quien llenó el vacío que había quedado desde que los nazis difamaron y destruyeron obras de este período que calificaban de “arte degenerado”.

también te puede interesar