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El chocolate nunca falla en San Valentín, aunque sea en masajes

Tokio – En San Valentín en Japón nadie escapa al chocolate, regalo obligado para los enamorados, pero este año los que estén obsesionados por la línea disponen de una escapatoria a las calorías: los masajes con chocolate

El chocolate nunca falla en San Valentín, aunque sea en masajes
Mujeres comprando cajas de bombones como regalo para San Valentín en una tienda de Tokio. | AFP

Redacción Central |

Tokio – En San Valentín en Japón nadie escapa al chocolate, regalo obligado para los enamorados, pero este año los que estén obsesionados por la línea disponen de una escapatoria a las calorías: los masajes con chocolate

Tradición importada de Occidente, San Valentín llegó a Japón como un fenómeno comercial sobre todo para los chocolateros, que realizan a mediados de febrero la mayor cifra de negocios del año.

Además de los enamorados, los empleados de las empresas regalan a sus compañeros masculinos lo que los japoneses llaman el Giri choco : el chocolate obligatorio.

El Tokyo Prince Hotel, uno de los mejores de la capital, propone este año para las mujeres una noche en el hotel con 75 minutos de masajes con chocolate.

“Nos encantaría que las mujeres pudieran aprovecharse de nuestros cuidados para poder exhalar dulces efluvios proclamando su amor a su marido o a sus novios”, explica Nana Ohtsuka, responsable comercial del hotel.

El hotel promociona los beneficios del cacao para la piel. Entre los cuidados están las mascarillas a base de pasta chocolateada para suavizar la piel y para ayudar a deshacerse del estrés gracias a la presencia de cafeína y polifenoles, asegura Yuri Nakaone, portavoz del hotel.

Las clientes pueden luego recubrir su cuerpo de pasta de almendra y envolverse en una cobertura especial que favorece la transpiración, para, como explica una masajista, “eliminar toxinas y grasas”.

Otros comerciantes han ideado el modo de regalar chocolate sin engordar: joyas que no son de chocolate, pero tienen su aspecto y su color.

“Las mujeres adoran la joyería y los dulces, así que se trata de un regalo ideal para vuestras amigas o para ti misma”, dice Takahiro Tonami, un comerciante especializado en estas joyas de plástico.

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