Cultura

El arte crea puentes ante la intolerancia, dice Paulo Coelho

Suiza – El arte es el único puente entre las personas que aún está intacto, en un mundo cada vez más radicalizado y donde el diálogo está desapareciendo: éste es el mensaje del escritor brasileño Paulo Coelho en el Foro Económico de Davos (Suiza), en el que participa por noveno año

Paulo Coelho
El escritor brasileño Paulo Coelho, este 24 de enero en el Foro Económico de Davos (Suiza). | AFP

Redacción Central |

Suiza – El arte es el único puente entre las personas que aún está intacto, en un mundo cada vez más radicalizado y donde el diálogo está desapareciendo: éste es el mensaje del escritor brasileño Paulo Coelho en el Foro Económico de Davos (Suiza), en el que participa por noveno año

Por eso quiere insistir en “la importancia de contar historias para crear puentes cuando todos están siendo destruidos”: “puedo no entender a tu Dios, tu economía, tu idioma, pero entiendo tu historia, tu música, tu estética”, abunda a la AFP.

A punto de cumplir los 60 años, apunta que es la novena vez que viene a la estación de esquí suiza, donde llegó por primera vez en 1998. Un año después recibió el premio Crystal y en 2000 se convirtió en miembro del consejo de la Fundación Schwab para el Emprendimiento Social. “Davos es una excelente plataforma en un momento en que ya no hay casi espacio para el diálogo. Las personas pueden venir aquí y hablar, y se pueden solucionar muchas cosas sin el peso de los encuentros oficiales”, explica.

Al escritor le atrae que “lo que se encuentra aquí son seres humanos, más allá de sus características o posiciones que ocupen”. Por eso “yo puedo participar en una especie de conversación sobre la condición del ser humano”.

Nunca ha ido al Foro Social Mundial (FSM), varios años celebrado en la ciudad brasileña de Porto Alegre, debido a su compromiso con la Fundación Schwab y porque sin decirlo, da a entender que le parece más útil venir a Davos.

Como miembro de la Fundación Schwab se encarga de “estimular la responsabilidad social” de las empresas poniendo en contacto a emprendedores sociales con empresarios. “A veces se necesita un mediador”, explica. “El empresario ya no puede ignorar esa distancia entre su responsabilidad como individuo y la responsabilidad como empresario”, estima. Además, “la presión popular es gigantesta y esto funciona”; “las empresas están obligadas a tener conciencia debido a la conciencia del consumidor”.

Aunque el escritor aprovecha el viaje a Davos para “presentar” su fundación, que se encarga de 470 niños en Brasil, asegura que nunca ha buscado subsidios en el WEF, aunque sí “contactos” con gobiernos y otras instituciones para buscar asesoramiento.

El escritor más vendido de Brasil, que acaba de publicar La bruja de Portobello , coincidirá con el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, para quien todo son alabanzas. El de Lula es un “gobierno comprometido”, que hizo un trabajo “muy positivo”, estima, y confiesa que aunque no le votó en la primera elección -“tenía mis dudas”-, su primer mandato le “sorprendió positivamente”, lo que le animó a votarlo el año pasado.

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