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Ahora todo está permitido. Sepa que puede fusionar piezas antiguas con decoraciones modernas

Redacción Central |

Ahora todo está permitido. Sepa que puede fusionar piezas antiguas con decoraciones modernas

Es esa pieza, según los expertos, que no pasa de moda. Siempre ha estado ahí y estará. Están los chandeliers clásicos, aquellos de cristalería abundante y también los más modernos, que pueden ser rojos y hasta negros.

«Un chandelier es mucho más que una lámpara de muchos brazos o lágrimas. Es una lámpara colgante que en sus estilos más modernos, no sólo se ven con brazos hacia arriba, sino también hacia abajo. Suelen ser lámparas grandes y suspendidas, pero no se limitan a lo clásico que estamos acostumbrados a ver», explica Francisco Xavier Casadulc, de LuminArte.

Éste explica que se habla mucho hoy día sobre la tendencia «nuevo antique», en la que conocidas casas de decoración tratan de fusionar las piezas antiguas en las decoraciones modernas.

«Por eso, es que estamos viendo chandeliers clásicos (barrocos o rococó) en salas modernas, sencillas y de líneas rectas. De hecho, todo esto surge a raíz de un diseño que hizo Philippe Starck para Baccarat, de una lámpara clásica con cristales negros. Él trabaja mucho con lo clásico y lo aplica a materiales modernos. Todo lo que estamos viendo ahora está inspirado en diseños anteriores. De ahí que los demás diseñadores vean cómo toman auge ciertas tendencias y las sigan. Lo cierto es que aunque nosotros nos dedicamos a los estilos más modernos, los clásicos siempre han estado ahí, nunca han pasado de moda», expone.

Los chandeliers cubiertos con una pantalla de tela es otro de los diseños que está dando mucho de qué hablar, según Casalduc.

«Hay para todos los gustos, pero no a todo el mundo le va en su casa un chandelier. Aquí hay un mal, y es que lo hace uno y todos los quieren hacer igual. No hay que salir ahora a botar todas las lámparas que tengamos y comprar un chandelier. Se trata de dar un toque, no de llenar la casa de ellos. De hecho, algunos lo ven como algo excéntrico o atrevido. Es más, ahora vemos en los esqueletos modernos de estas lámparas líneas más rectas, como lo puede ser un cilindro en metal con lágrimas colgantes. Ese es un estilo de transición que vimos hace unos años, gustó y volvió», dice.

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