Cultura

El cine de habla hispana se encuentra en un buen momento

El director de El espinazo del diablo y Hellboy señala que la única manera de enfrentar a la maquinaria hollywoodense es uniéndose todos. El cine de habla hispana se encuentra en un buen momento, según el director mexicano Guillermo del Toro, quien en la presentación en España de su filme El laberinto del fauno se mostró convencido de que se está avanzando hacia un cine panamericano.

Redacción Centraly Redacción Central |

El director de «El espinazo del diablo» y «Hellboy» señala que la única manera de enfrentar a la maquinaria hollywoodense es uniéndose todos. El cine de habla hispana se encuentra en un buen momento, según el director mexicano Guillermo del Toro, quien en la presentación en España de su filme «El laberinto del fauno» se mostró convencido de que se está «avanzando hacia un cine panamericano».

«La única forma de afrontar una fuerza tan grande como es el cine americano es unirnos todos», afirmó Del Toro en una rueda de prensa en Madrid, rodeado por las principales actrices de la película: las españolas Maribel Verdú, Ariadna Gil y la joven Ivana Baquero, junto al actor Alex Angulo.

«Me gusta producir en Argentina, en Chile, donde se necesite, para hacer algo que valga la pena», afirmó el cineasta mexicano, cuyo último trabajo ha sido seleccionado para representar a México en los Oscar a la mejor película de habla no inglesa.

«Espero que le vaya bien. Creo en ella», dijo el director de «Cronos», película con la que saltó a la fama en 1993, antes de rodar en Hollywood filmes como «Mimic», «Blade II» y «Hellboy»

La historia de Ofelia

«El laberinto del fauno», sexto largometraje de Del Toro, es la historia de Ofelia (Ivana Baquero), quien se traslada con su madre (Ariadna Gil), en avanzado estado de gestación, a las montañas, donde su padrastro, el capitán franquista Vidal (Sergi López) trata de acabar con los últimos resistentes republicanos cinco años después del final de la Guerra Civil española (1936-39).

Durante su estancia en el campamento de Vidal, en un viejo molino perdido en el monte, Ofelia descubrirá un laberinto y un fauno que le revelará que ella es en realidad una princesa que tiene que llevar a cabo tres pruebas antes de la luna llena.

Se inicia entonces un viaje en el que fantasía y realidad se confunden, confrontando la brutalidad de las acciones de guerra con la imaginación de la pequeña Ofelia.

«Buscar la magia en el mundo de los castillos y los dragones lo hace cualquiera. Hay que buscarla donde menos te la esperas», dijo Del Toro, a quien le gusta combinar «elementos que se yuxtaponen», jugar con las luces y las sombras.

Todo el cine es político e ideológico

Del Toro, que se pasea con un pequeño libro en el que han quedado plasmadas todas sus ideas sobre la película y su preparación, ante la pregunta de si le interesa el cine político, por el hecho de haber ambientado su filme en la posguerra española, aseguró que «todo el cine es político e ideológico».

«El que es abiertamente político raramente me interesa», dijo el cineasta, poniendo como ejemplo las películas de Costa Gavras o «La batalla de Argel», de Gillo Pontecorvo.

«Prefiero el aspecto político que puede haber en unas películas de ‘Zombies’ de George A. Romero o los filmes de (John) Carpenter», añadió, antes de concluir que «la política está siempre ahí para quien la sepa buscar».

también te puede interesar