Ciencia y Tecnología

Las especias y nuestra salud, ¿fórmula mágica?

Muchos expertos recomiendan ahora una relación muy amigable con esos productos, por lo que además de dar sabor, nos pueden beneficiar el bien vivir

especias
Muchas especias son usadas con fines medicinales |

Oliverio Celaya |

Las especias vuelven a hacer historia. Esta afirmación recuerda que en el mundo antiguo una preocupación y ruta particulares estuvo en descubrir el aporte significativo de estas plantas y productos para nuestra dieta.

Ello ocurrió hasta tal punto de transformar a un hombre que comía las carnes luego de un simple asado, a una gastronomía donde los olores y sabores se apropiaron definitivamente del paladar y conquistaron no solo el estómago, sino el corazón del terrícola.

Para algunos se trata de un ingrediente mágico para otorgar su toque de distinción a una determinada receta, desde las más populares y cotidianas, hasta las de las mesas gourmet.

Ahora sin embargo, el tema o la relación es otra, pues estamos indagando acerca de las especias y hierbas que se emplean en la cocina para volver los platillos sanos y beneficiar nuestra salud.

En el lejano oriente este nexo siempre estuvo muy claro, pero ahora mucho más, de ahí que voces autorizadas nos guíen por un mundo que muchas veces es insospechado.

El científico del Instituto de Investigación de Tecnología de los Alimentos (CFTRI) en India, Krishnapura Srinivasan, opina que las especias actúan como estímulo del sistema digestivo, ayudan con los desórdenes, cuando algunas tienen valores antisépticos.

Dice que como la variedad en la comida, nos ayudan a estar más sanos. Señala que hay quienes destacan sus propiedades antioxidantes.

De acuerdo con la medicina ayurvédica, parte del antiguo sistema de creencias del hinduismo, estas sustancias pueden enfriar o calentar el aparato digestivo, y afectar su equilibrio. Hace dos mil 500 años, el filósofo y maestro chino Confucio recomendó la ingesta de jengibre con cada comida para acelerar la digestión.

Sin embargo, la ciencia en Occidente no generó evidencias suficientes aún para garantizar todas las cualidades medicinales que se le atribuyen a las especias, y no existe un consenso sobre sus beneficios concretos.

Pese a ese escepticismo, los usos de estas sustancias como aliadas de la salud están en aumento, con al menos ventajas comprobables, pues su empleo reduce el consumo de sal como condimento, lo que ciertamente trae aparejados beneficios.

La nutricionista de la Asociación Dietética Británica Azmina Govindji, mencionó que conocen que reducir el sodio es realmente importante para la salud, baja los riesgos de presión alta y accidentes cerebro vasculares, con lo cual las especias pueden colaborar en cortar el sodio al cocinar en tanto mejoran el sabor de los alimentos.

Una alusión ineludible es al ajo, pues este bulbo comestible es un clásico de la cocina, con su reputación de antibiótico natural y, según algunos estudios, su capacidad de reducir las nitrosaminas (compuestos químicos que se forman a partir de las proteínas en condiciones ácidas, como el medio gástrico, y algunos de los cuales pueden ser cancerígenos).

Ya los antiguos griegos lo consideraban un buen preventivo para muchos males y en algunos países la tradición lo usa en cuadros que van desde resfríos a inflamaciones.

Pero hay mucho mas, como una muy reciente mención al cúrcuma o la cúrcuma, nativa del sur de Asia, y de color amarillo, que se puso de moda en la actualidad. Esta especia es promovida como un superalimento que presuntamente ayuda a curar males variados, incluso el cáncer.

Además, mencionan mucho los chefs y médicos el cardamomo, fragante especia, que se obtiene de semillas nativas del sudeste asiático, empleada en prácticas de medicina alternativa para eliminar toxinas.

Su principal aceite activo, el cineol, está también presente en la familia de los eucaliptus y se incorporó a productos farmacéuticos contra la tos, por ejemplo.

Pero existen muchas más como el fenogreco o alholva, considerado una legumbre y cargado de proteínas, una vez tostado, tiene un aroma intenso similar al del almíbar de arce, o la salvia, hierba nativa del Mediterráneo, pertenece a la misma familia que la lavanda y el romero, empleada como condimento para cocinar o para hacer un agua aromática.

Y qué decir de los clavos de olor, usado como saborizante en alimentos y bebidas, proveniente de la exótica Maluku, en Indonesia, conocida como la Isla de las Especias.

En China, durante la dinastía Han, los cortesanos solían mascar clavo de olor para aliviar el aliento antes de hablar con el emperador.

La lista es bien larga, incluso medios de prensa británicos comentan que un estudio realizado en 2010 por la Universidad de Oslo sobre tres mil 100 sustancias alimenticias en uso en todo el mundo, estableció que el clavo era la que contenía la mayor cantidad de antioxidantes por gramo.

Verdad, leyenda, mitos o magia, lo cierto es que las especias nos acompañan en la actualidad con mucha más fuerza que antaño, y al margen de dar olor y sabor a nuestras comidas, bien pueden ayudarnos a vivir.
mem/rfc

también te puede interesar