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Conoce tus chakras espirituales

La fuente del autocontrol. Siete, el número mágico

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Chakras |

Hugo Luis |

Para las creencias hindúes y budistas, los chakras constituyen enormes centros de energía inmensurable concentrada en el cuerpo, que influye en nuestro comportamiento psicológico.

Según estas doctrinas, los chakras son seis, pero a juicio de la teosofía y el gnosticismo son siete y en esto último nos vamos a basar.

Por tanto, se considera que en nuestro cuerpo existen siete chakras principales: cuatro en la parte superior, los cuales rigen aspectos mentales; y tres más en la zona baja del cuerpo, que gobiernan aspectos instintivos.

Estos chakras son:

Primer chakra, Muladhra, que quiere decir raíz.

Segundo chakra, Svadhisthana (sacro).

Tercer chakra, Manipura (plexo solar o del ombligo).

Cuarto chakra, Anahata (corazón).

Quinto chakra, Vishuddha (garganta).

Sexto chakra, Ajna (tercer ojo).

Séptimo chakra, Sahasrara (corona), que se halla por tanto en la cabeza y es, por ser el último, considerado a veces como el más importante o a veces, por el contrario, el menos.

Según las enseñanzas antiguas, todos los chakras contribuyen al bienestar del humano y los instintos podrían unir fuerzas con nuestros sentimientos y pensamientos.

Algunos de nuestros chakras normalmente no están abiertos del todo, es decir, funcionan de la misma manera que cuando nacimos, otros son demasiado activos y algunos, por el contrario, permanecen cerrados. El quid está, entonces, en equilibrar los chakras para lograr la paz interior y para ello hay que ser conscientes y saber cómo abrirlos.

Luego, conviene ir a la génesis, es decir ¿qué es un chakra?

Chakra es una palabra sánscrita que significa rueda o vórtice y hace referencia a los siete centros de energía que componen nuestra consciencia y nuestro sistema nervioso.

Estos chakras, por ser centros de energía, funcionan como bombas o válvulas y regulan su flujo a través de nuestro sistema energético.

El funcionamiento de los chakras refleja las decisiones que tomamos al reaccionar ante las circunstancias de nuestra vida y abrimos y cerramos estas válvulas cuando decidimos qué pensar y que sentir, y cuando escogemos el filtro perceptivo a través del que queremos experimentar el mundo que nos rodea. Quiere ello decir que el control está en nosotros, si sabemos ejercerlo.

También ha de conocerse que los chakras no son físicos, si no que constituyen aspectos de nuestra conciencia, como las auras.

La estructura de los chakras es más densas que las auras, pero no tanto como el cuerpo físico con el que interaccionan a través de dos vehículos principales: los sistemas endocrino y nervioso.

Cada uno de los siete chakras se halla asociado a una de las siete glándulas endocrinas y, a su vez, con un grupo de nervios llamado plexo.

De este modo, cada chakra puede vincularse a partes y funciones concretas del cuerpo controladas por el plexo o por la glándula endocrina vinculada a dicho chakra.

Todos tus sentidos, todas tus percepciones, todos tus posibles estados de conciencia, cualquier cosa que puedas experimentar, puede dividirse en esas siete categorías y cada una se afilia a un chakra en concreto. Así pues, los chakras no solo representan partes concretas de tu cuerpo físico, sino también zonas muy específicas de tu conciencia.

Cuando sientes tensión en tu conciencia, la sientes en el chakra asociado a esa parte de la conciencia y, a su vez, en las zonas del cuerpo que están relacionadas con ese chakra.

La fórmula es la siguiente: donde sientas el estrés depende de por qué sientes ese estrés y la tensión del chakra la detectan los nervios del plexo relacionados con ese chakra específico y la transmiten a las zonas del cuerpo que están controladas por ese plexo.

Cuando la tensión se mantiene durante un período de tiempo, o a un nivel de intensidad determinado, la persona crea un síntoma a nivel físico, lo que quiere decir que pasa de la mente al cuerpo.

El síntoma habla un lenguaje que refleja la idea de que cada uno de nosotros crea su propia realidad y el significado metafórico del síntoma se hace patente cuando éste es descrito desde ese punto de vista, el de nuestra realidad personalizada.

Por lo tanto, en lugar de decir “no puedo ver”, la persona debería describir esa sensación como una abstención de ver algo. “No puedo andar” significa que esa persona se abstiene de caminar para alejarse una situación en la que es infeliz y así sucesivamente como una fuente de evasión ante un problema que no quiere enfrentar o como un mecanismo de defensa.

El síntoma sirve para comunicar a la persona a través de su cuerpo lo que esta ocurriendo en su conciencia. Si, al comprender el mensaje que ha enviado el síntoma, la persona cambia algo de su forma de ser, ese síntoma ya no tiene razón de existir y puede ser liberado, siempre que la persona se permita a sí misma creer que es posible.

Y nosotros creemos que todo es posible, que todo puede curarse y simplemente se trata de saber cómo hacerlo.

De ahí que lograr entender los chakras permite entender la relación existente entre nuestra conciencia y nuestro cuerpo y, de este modo, nos facilita ver nuestro cuerpo como un mapa de nuestra conciencia a la vez que nos aporta una mejor comprensión de nosotros mismos y de todo lo que nos rodea.

Abriendo los Chakras

Mudras y sonidos para abrir los chakras

Estas meditaciones de los chakras usan mudras, que son posiciones especiales de las manos para abrir los chakras.

Los mudras tienen el poder de enviar más energía a chakras particulares. Para intensificar el efecto, los sonidos son cantados. Estos sonidos son de letras en sánscrito. Cuando son cantados, ellos causan resonancia en tu cuerpo que tú puedes sentir en el chakra para el que están destinados.

Para pronunciación, tengan en mente que: La “A” es pronunciada como en “aah” y la “m” es pronunciada como en “mng”.

Haz una meditación por 7 a 10 respiraciones. Canta el sonido varias veces durante cada respiración, por ejemplo tres veces.

Abre el Chakra de la Raíz

Deja que las puntas de tu dedo pulgar y dedo índice se toquen.

Concéntrate en el Chakra de la raíz, que esta en el punto entre los genitales y el ano. Canta el sonido LAM.

Abre el Chakra Sacral

Pon tus manos ente regazo, con las palmas para arriba, una sobre la otra Mano izquierda abajo, su palma tocando la parte trasera de los dedos de la mano derecha. Las puntas de los dedos tocandose suavemente.

Concéntrate en el Chakra sacral que esta en el hueso sacral (en la espalda baja). Canta el sonido VAM.

Abre el Chakra del Ombligo

Ponga sus manos frente a su estómago, ligeramente debajo del plexo solar. Deja que los dedos se unan en la parte superior, todos apuntando en dirección contraria a tu cuerpo. Cruza los pulgares. Es importante que los dedos estén rectos.

Concéntrate en el Chakra del ombligo localizado un poquito hacia arriba del ombligo.

Abre el chakra del Corazón

Siéntate con las piernas cruzadas. Deja que las puntas de tu dedo indice y pulgar se toquen. Pon tu mano izquierda en tu rodilla izquierda y tu mano derecha frente a la parte baja de tu hueso del esternón (arribita del plexo solar).

Concéntrate en el chakra del corazón, en el centro de tu pecho, a nivel con tu corazón. Canta el sonido YAM.

Abre el chakra de la Garganta

Cruza tus dedos en la parte interior de tus manos, sin cruzar los pulgares. Deje que los pulgares se toquen en la parte superior, y levantelos un poquito hacia arriba.

Concéntrate en el Chakra de la garganta, ubicado en la base de la garganta. Canta el sonido HAM

Abre el chakra del Tercer Ojo

Pon tus manos frente a la parte inferior de tu pecho. Los dedos medios están rectos y se tocan en la parte superior, apuntando hacia el frente. Los demás dedos están doblados y se tocan en las dos falanges superiores. Los pulgares apuntan hacia ti y se tocan en las puntas.

Concéntrate en el chakra del tercer ojo ligeramente abajo del punto entre las cejas. Canta el mantra OM o AUM.

Abre el chakra del la Corona

Pon tus manos frente a tu estómago. Deja que los dedos anulares apunten hacia arriba, tocándose en la parte superior. Cruza el resto de tus dedos, con el pulgar izquierdo debajo del derecho.

Concéntrate en el Chakra de la Corona, que esta sobre tu cabeza. Canta el mantra NG.

Advertencia: No use esta meditación para el Chakra de la Corona si no tiene un Chakra

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