Ciencia y Tecnología

Reducir las emisiones de metano sirve, pero no de mucho

Hay que moderar las esperanzas de que la limitación de las emisiones del metano y hollín protegen la salud humana, la vegetación y contribuyen a frenar el aumento de la temperatura global

Vacas
El ganado vacuno libera gran cantidad de gas metano. | Shutterstock

Redacción Central |

Limitar las emisiones de contaminantes de vida corta puede producir beneficios más pequeños para el cambio climático que lo estimado previamente, según estudio publicado en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences.

Se han puesto muchas esperanzas en la limitación de las emisiones de los llamados forzadores climáticos de vida corta o SLCF por sus siglas en inglés, como es caso del metano y el hollín, a fin de proteger la salud humana, la vegetación y frenar el aumento de la temperatura.

Pero resulta que estas emisiones se originan a partir de una amplia variedad de fuentes, incluyendo los motores de petróleo, las estufas y las minas de carbón, y se quedan en la atmósfera en un lapso días a hasta una década, mientras que el CO2 tiene una duración de miles de años.

De ahí que descuidar los vínculos entre las fuentes de estos SLCF y CO2 ha dado lugar a una sobreestimación de los beneficios climáticos a largo plazo del control de estos contaminantes en los escenarios de estabilización del clima, precisa la investigación.

“La estabilización del clima a cualquier temperatura significa que en algún momento, las emisiones globales de CO2 tienen que llegar a ser cero”, afirma Joeri Rogelj, investigador líder del Instituto Internacional para el Análisis de Sistemas Aplicados, en Viena, Austria.

“A pesar de que la acción a corto plazo sobre los SLCF puede ayudar a reducir el calentamiento en las próximas décadas y también proporciona otros beneficios para la sociedad, como un aire más limpio, no nos hace ganar tiempo a fin de lograr retrasar las reducciones de las emisiones de dióxido de carbono que se requieren para estabilizar el clima a niveles seguros”, detalla.

“Lo único que puede evitar la mayor parte de los riesgos que vendrían con el cambio climático desenfrenado es la rápida reducción de CO2 y nada más”, agrega John Schellnhuber, coautor del estudio y director del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, de Alemania.

 

“Las esperanzas de que la reducción de otras emisiones haría gran parte del trabajo son erróneas”, añade, aunque subraya que la lucha contra los contaminantes de vida corta es una meta razonable en sí misma.

 

“Aunque es indispensable la acción urgente para reducir las emisiones de CO2 con el fin de proteger el clima, medidas adicionales de SLCF aportarían beneficios indiscutibles a la salud humana, la agricultura y el cambio climático a corto plazo, aunque su contribución a los objetivos climáticos a largo plazo es menor de lo estimado previamente”, reconoce Markus Amann, director del Programa de Mitigación de la Contaminación del Aire y Gases de Efecto Invernadero, quien también formó parte de la investigación. (Redacción Central-La Voz del Sandinismo-Agencias de Noticias)

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