Ciencia y Tecnología

La ayuda llega del cielo

En el mundo existen proyectos que promueven el uso de drones para asistir a los seres humanos

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Drone Ambulancia |

Redacción Central |

Imagine por un segundo que la persona que camina a su lado por una avenida sufre un potente infarto cardíaco. Si usted no es un experto en primeros auxilios o nadie a su alrededor tiene conocimientos médicos avanzados o instrumentos de reanimación, solo un milagro salvará la vida del infortunado, quien seguramente morirá en menos de 10 minutos.

Este es precisamente el tiempo de respuesta de los equipos de emergencia médica en las naciones más desarrolladas del planeta, por lo que las probabilidades de supervivencia son muy reducidas.

Pero el destino de nuestro supuesto acompañante aún no está sellado, pues, en su caso, la ayuda bajó del cielo en forma de drone.

Se trata de un pequeño artefacto volador que desarrolló un ingeniero de la Universidad Técnica de Delft en Holanda, capaz de llegar al lugar donde alguien sufre un infarto en apenas minutos, en un radio de 12 kilómetros.

El ligero artefacto, creado por Alec Momont, vuela a una velocidad de 100 kilómetros por hora y lleva consigo un desfibrilador para atender paros cardíacos. Además, cuenta con sistemas de GPS para calcular recorridos.

Ante una situación similar a la recreada anteriormente, un ciudadano cualquiera debe llamar por teléfono a la entidad de salud encargada del drone. Un operario pilotará el artefacto por control remoto hasta el convocador, quien tiene que situarse en un lugar visible y hacer señales con sus manos para ser detectado desde el aire.

Después, solo debe seguir las instrucciones ofrecidas a través del teléfono para socorrer al individuo infartado.

En este tipo de lesiones, la rapidez de la respuesta es un factor clave, pues la muerte cerebral de la persona ocurre entre los cuatro y seis minutos posteriores al ataque.

Una de las mayores causas del retraso de los equipos de emergencia es que las ambulancias deben sortear infinidad de automóviles y desplazarse por rutas distintas a la línea recta entre el centro de asistencia y el lugar del incidente. El uso de un helicóptero es caro, y, por desgracia, no está a disposición de todos.

El drone ambulancia soluciona estos inconvenientes, explicó Momont, quien agregó que el ligero artefacto puede transportar hasta cuatro kilogramos, peso considerable si se trata de medicamentos.

Con el servicio actual de los países del primer mundo, la posibilidad de sobrevivir a un infarto en la calle es de apenas el ocho por ciento. Gracias al aparato diseñado por Momont –aún bajo estudios y pruebas técnicas-, la probabilidad puede ascender hasta el 80 por ciento.

En el mundo existen otros proyectos que promueven el uso de drones para asistir a los seres humanos. Tal es el caso de Pars, un dispositivo creado con el fin de llevar salvavidas a bañistas en apuros en cuestión de instantes.

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