Ciencia y Tecnología

La sequía, un mal que acecha a Centroamérica

Aunque todavía no se ha confirmado la presencia del fenómeno El Niño, expertos pronostican para los próximos tres meses intensas sequías y altas temperaturas en la región

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Degradación de los Suelos |

Elena Flores |

La presencia de la sequía cada vez es más evidente en la región. Cultivos perdidos o animales muertos son algunas consecuencias de la falta de lluvias de este invierno que avanza lento.

Aunque todavía no se ha confirmado la presencia del fenómeno El Niño, expertos pronostican para los meses de agosto, septiembre y octubre intensas sequías y altas temperaturas en Centroamérica, que podrían estar asociadas al evento climático.
Según un informe, presentado recientemente en el Foro del Clima de América Central, en El Salvador, el mayor déficit de lluvias lo sufrirán el Pacífico norte y central de Nicaragua, la meseta central de Guatemala, el oeste, centro y sur de Honduras, el norte y este de El Salvador, el Pacífico norte y el Valle Central de Costa Rica, y la península de Azuero y zonas cercanas a esta en Panamá.

El documento señala que las únicas regiones para las que se prevén precipitaciones pluviales por encima de lo normal son el norte, oeste y suroeste de Guatemala, en tanto en el resto de Centroamérica las probabilidades son normales.

Destacan los expertos que el factor detonante de las actuales condiciones del clima se debe al calentamiento en el Pacífico, el enfriamiento del océano Atlántico y, sobre todo, a la presencia de aguas frías en el mar Caribe y el golfo de México.

Ante este panorama, los gobiernos centroamericanos deben prevenir un eventual aumento de incendios forestales o una disminución en las reservas de agua y de granos básicos.

La secretaria ejecutiva del Comité Regional de Recursos Hidráulicos, Patricia Ramírez, insistió en que se debe ahorrar el agua porque los embalses pueden disminuir su caudal y se debe crear una reserva de granos o paquetes alimentarios ante una eventual reducción de las cosechas.

Afectaciones en números

La Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos de Nicaragua calificó como sumamente crítica la situación de los productores a causa de la sequía, que ha ocasionado la muerte de al menos 2 mil 500 cabezas de ganado y la pérdida de 11 mil 240 hectáreas de maní.

“Ya hemos sufrido sequías semejantes a ésta y hemos logrado sobrevivir, lo que debemos hacer es tener un programa fuerte de recuperación de las cuencas hidrográficas, porque esta sequía no es de Nicaragua sino regional”, resaltó Álvaro Fiallos, presidente de la organización.

Al respecto, el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, José Adán Aguerri, explicó que de las 70 mil manzanas contempladas para el cultivo de maní en el ciclo 2014-2015, se dejará de cultivar un área de 16 mil en los departamentos de León y Chinandega.

En el caso del arroz, puntualizó que podría cultivarse solo el 60 por ciento de lo que tradicionalmente se ha sembrado. Datos del Banco Central de Nicaragua refieren que en el período 2013-2014 se cosechó un área de 130 mil 300 manzanas.

En Guatemala, las pérdidas por la sequía en los últimos 15 años ascienden a tres mil 250 millones de dólares.

La ministra de Ambiente, Michelle Martínez, subrayó que esa nación se encuentra entre las primeras 15 del ámbito global con mayor vulnerabilidad a los desastres por el cambio climático, dando como ejemplo la actual sequía, que afecta a unas 120 mil familias.

“La canícula (cese de lluvias durante el período húmedo) que estamos viviendo es una prueba de ello”, aseguró.

Otro país de la región que sufre las consecuencias de la falta de lluvias es El Salvador, que para paliar la situación invertirá 15 millones de dólares con el objetivo de contrarrestar los daños a los cultivos.

El ministro de Agricultura y Ganadería, Orestes Ortez, señaló que con ese presupuesto entregarán semillas de maíz y sorgo a los agricultores más afectados y se construirá un reservorio para agua.

Por su parte, el ministro de Desarrollo Económico de Honduras, Alden Rivera, confirmó que el Gobierno destinará varios millones de dólares en beneficio de las 76 mil familias que padecen la severa sequía.

La tarea es de todos

La sequía tradicionalmente golpea a la región del Pacífico de Centroamérica, conocida como el corredor seco, que se extiende desde la provincia de Guanacaste, en el noroeste de Costa Rica, hasta la franja del litoral Pacífico de Guatemala, donde viven más de 10 millones de personas.

Mientras, la mayoría de los científicos atribuyen este fenómeno a El Niño, que ha golpeado al menos diez veces a la región en los últimos 60 años, otros aseguran que también es consecuencia de la deforestación.

Un estudio de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura sobre la situación de los bosques en el mundo indica que en Centroamérica la deforestación aumentó de 54 mil a 74 mil hectáreas anuales en las últimas dos décadas.

Todos estos fenómenos extremos son resultado del cambio climático. Por eso es fundamental tomar medidas sociales y comunitarias para mejorar el acceso al agua, reforzar las capacidades de adaptación en aras de disminuir los impactos de esos eventos en la seguridad alimentaria de los sectores más vulnerables y potenciar el acceso a mecanismos de gestión financiera del riesgo.

Sin dudas, el clima mundial está cambiando debido al calentamiento de la Tierra, uno de los problemas ambientales más graves a los que se enfrenta la humanidad y que compromete el desarrollo sostenible y nuestro bienestar.

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