Ciencia y Tecnología

Rascarse, un hábito feo pero necesario

El picor es una sensación que sólo se alivia o resuelve al rascarse

Picor
|

Redacción Central |

Las conductas humanas como toser sin protegerse la boca, bostezar en señal de aburrimiento o rascarse -en público- tornan en desagradables a las personas que las realizan, pero este último acto necesita resolverse, antes de que crezcan sus molestias.

Para unos pocos, como el poeta italiano Dante Alighieri, la picazón puede ser sinónimo de algo trascendente, como lo expresó en su obra La Divina Comedia, en la cual asoció el infierno al picor eterno.

Fuentes médicas precisan que la sensación de escozor o la llamada picazón es un comportamiento que manifiestan tanto las personas como los animales, aunque para una y otra especie tiene significados diferentes.

Según estudios neurofisiológicos, la sensación de cosquillas y el picor están inducidos por las mismas terminaciones nerviosas, que se localizan en las capas superficiales de la piel, un tejido donde estas conmociones se originan de manera normal.

Mientras en esas investigaciones se indica que las cosquillas desencadenan reacciones de risa o rechazo, en opinión de los médicos, el picor genera reflejo de rascarse, debido a que las fibras que lo trasmiten son muy sensibles a los estímulos mecanorreceptores.

Citan como ejemplo, que cuando una hormiga nos camina por cualquier parte del cuerpo, provoca un suave estímulo que va a desencadenar de manera instantánea las ganas de rascarnos.

Advierten sin embargo, que el acto de rascarnos puede ser un modo de librarnos del malestar, pero si se realiza sin cuidado o en exceso, también puede dañar la piel.

Asimismo algunas fuentes consultadas sobre este hábito entre los animales aportan un dato muy interesante, y es que para los osos, rascarse es una manera sencilla y divertida de estimular la circulación sanguínea, una acción saludable y placentera para ellos.

De ahí que si entre los animales el rascado puede ser un gesto muy común, en las personas sólo debe ser un placer íntimo, porque como norma elemental de educación y comportamiento, se considera feo y poco elegante rascarse en público.

también te puede interesar