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Hormigas Megalomyrmex symmetochus actúan como mercenarios

El estudio permitió a los científicos hacer la verdadera clasificación de esos insectos, las hormigas invasoras no son parásitos sino mercenarias

Hormigas Megalomyrmex symmetochus
Hormigas Megalomyrmex symmetochus actúan como mercenarios | lainformacion

Redacción Central |

El estudio permitió a los científicos hacer la verdadera clasificación de esos insectos, las hormigas invasoras no son parásitos sino mercenarias

Una observación sostenida de la conducta de las hormigas, Megalomyrmex symmetochus, cuyo 80% invade los territorios de las llamadas granjeras, para aprovecharse de su trabajo sin hacer ninguna contribución, permitió a los científicos hacer la verdadera clasificación de esos insectos, las hormigas invasoras no son parásitos sino mercenarias.

La opinión cambió al observar que se comían parte de la cosecha, mataban a algunas larvas y cortaban las alas a las jóvenes reinas. En el año 2011, el equipo científico de Rachelle Adams, soltó hormigas nuevas en un nido de granjeras parasitadas. Este tercer grupo de hormigas, de la especie Gnamptogenys hartmani, ataca habitualmente el territorio de las granjeras y es una especie de saqueador de seis patas.

Según Adams y su equipo, pudieron ver que las granjeras se escondían y las hormigas supuestamente parásitas asumían la defensa del hormiguero para expulsar a las invasoras. Eso les permitió llegar a la conclusión de que las hormigas Megalomyrmex symmetochus, catalogadas hasta ahora como parásitos son en realidad una especie de ejército mercenario, hospedado en las colonias de granjeras a cambio de protección.

En la batalla contra las invasoras, apunta Ed Yong en Phenomena, bastan dos mercenarias para acabar con una hormiga pirata, mientras que se necesitan ocho granjeras para la misma pelea. Si el nido no tiene mercenarios, los invasores pueden causar auténticos estragos y matar al 70% de la colonia, en cambio las pérdidas se minimizan si los soldados invitados andan cerca.

De hecho, según comprobaron en los experimentos, es suficiente que sientan el olor de los mercenarios para que las hormigas asaltantes, piensen varias veces, antes de atacar el nido.

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