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Plantas asesinas exhibidas en The Poison Garden

Debido a sus propiedades tóxicas y letales no se pueden tocar y ni siquiera oler

especies de plantas mortales
Alrededor de 100 especies de plantas mortales habitan en The Poison Garden, una sección de los jardines que rodean el Castillo de Alnwick, en Northumberland, Inglaterra. | inspiringtravellers

Redacción Central |

Debido a sus propiedades tóxicas y letales no se pueden tocar y ni siquiera oler

Alrededor de 100 especies de plantas mortales habitan en The Poison Garden, una sección de los jardines que rodean el Castillo de Alnwick, en Northumberland, Inglaterra.

Dedicado exclusivamente al cultivo de plantas venenosas y estupefacientes, e inspirado en el legendario huerto botánico de Padua (Véneto, 1545), este se centra en la capacidad de matar de la vegetación porque en su surgimiento ya existían demasiados jardines centrados en el poder curativo de la misma, de acuerdo con Jane Percy, duquesa de Northumberland.

“Sentí que la mayoría de los niños que conocía estarían más interesados en saber cómo son las plantas venenosas, cuánto tiempo demoraría en morir quien las ingiera y cuán terrible y dolorosa podría ser su muerte”, dijo.

En una entrevista al diario The Telegraph, la duquesa manifestó que en 1996, después de visitar el huerto construido por la familia Medici, decidió crear un jardín similar en Alnwick: “Tengo una licencia para cultivar marihuana, cocaína y setas alucinógenas con fines educativos”.

Desde su inauguración en febrero del 2005, The Poison Garden ha atraído a más de 800.000 visitantes por año, quienes en los tours guiados reciben explicación de los expertos acerca de las propiedades tóxicas y letales de cada especie y también son advertidos sobre la distancia que deben mantener entre ellos y las plantas, que no se pueden tocar y ni siquiera oler.

Entre los cientos de especies cultivadas en tan peculiar jardín, se encuentran la Atropa belladona (belladona), Strychnos nux-vomica (estricnina) y Conium maculatum (cicuta), además de narcóticos tales como el opio, cannabis, tabaco; Ricinus communis (ricino o higuera infernal), una de las toxinas biológicas más potentes que se conocen, cuyas semillas son capaces de desintegrar varios órganos internos; y Laburnum anagyroides (lluvia de oro), que deja casi instantáneamente en estado de coma a quien la consuma.

Por el peligro que representan, algunas de estas se exhiben detrás de una jaula y el jardín está protegido con una guardia de seguridad las 24 horas del día.

Otra de las atracciones del Alnwick Garden es una enorme “casa en el árbol” con un laberinto de bambú que ocupa 560 metros cuadrados del recinto, considerada una de las mayores del mundo.

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