Ciencia y Tecnología

Destaca Nicaragua en adopción de energías limpias

Es reconocido el país como el más dinámico en el istmo centroamericano y segundo en el continente en cuanto al uso de energía renovable

Redacción Central |


Es reconocido el país como el más dinámico en el istmo centroamericano y segundo en el continente en cuanto al uso de energía renovable

Como el país más dinámico del istmo centroamericano, y el segundo de América Latina en adopción de energías limpias ha sido situada Nicaragua en informes sobre este temática.

Una mezcla de políticas estatales, financiamiento de organismos internacionales y cooperación para el desarrollo han permitido reducir de forma notable la dependencia nicaragüense del petróleo para generar electricidad.

En 2005, apenas 10 por ciento de la electricidad no provenía de combustibles fósiles. En 2012, las fuentes renovables ya aportaban 41 por ciento, lo que permitió reducir en 228 millones de dólares la factura de importación de crudo, según estadísticas del gobierno.

Y las últimas contribuciones, de Japón y Alemania, permitirán más ahorros en ese rubro.

A fines de febrero, el Ministerio de Energía y Minas inauguró el parque fotovoltaico más grande del país y de América Central, con capacidad para iluminar 1100 viviendas y pequeños negocios rurales del municipio de Diriamba, en el departamento de Carazo, 55 kilómetros al sur de Managua y cerca de la costa del océano Pacífico.

La central, que inició su fase de prueba este mes, se financió con 11,4 millones de dólares donados por el gobierno de Japón y 500 000 dólares aportados por Managua. Los 5.880 paneles solares instalados tendrán una capacidad máxima de generación de 1,38 megavatios.

El ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, sostuvo que ese parque permitirá reducir las emisiones de dióxido de carbono –gas de efecto invernadero– en 1.100 toneladas al año.

“Nicaragua está empeñada en transformar su matriz de generación eléctrica desde petróleo hacia energías renovables, como hidroelectricidad, geotermia, eólica y biomasa, para contribuir a (mitigar) el cambio climático”, dijo Rappaccioli.

Además, las autoridades de 12 alcaldías de las principales ciudades firmaron en febrero un convenio con la española Biomasa Investment Nicaragua SA (Binicsa), que invertirá 150 millones de dólares en los próximos dos años para transformar vertederos de basura en fuentes de biogás para generar electricidad.

Según los estudios técnicos sobre esos 12 vertederos a cielo abierto, casi todos pueden producir dos megavatios a partir del procesamiento de su biomasa, excepto Masaya, cuyo potencial es de cuatro megavatios, y la capital, que podría generar entre ocho y 10 megavatios.

Por lo atractiva que se ha vuelto Nicaragua para inversiones en energías renovables, el gobierno de Alemania está financiando ocho proyectos por más de 40 millones de dólares, a través de préstamos otorgados por el Banco Alemán de Desarrollo (KfW), dijo a Tierramérica el embajador de ese país, Karl-Otto König.

En este país de más de seis millones de habitantes, la pobreza afecta a 47 por ciento de la población, según lo cita La Primerísima.

En esta realidad, el salto energético no solo es “espectacular, sino estratégico, dijo el empresario César Zamora.

El desarrollo de por lo menos 25 proyectos en los últimos ocho años colocó a Nicaragua en el segundo puesto, después de Brasil, del índice Climascopio 2012, desarrollado por el Fondo Multilateral de Inversiones del BID para evaluar la capacidad de 26 naciones de América Latina y el Caribe para atraer inversiones hacia fuentes de energía con bajas emisiones de carbono y que contribuyen a una economía más verde.

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