Ciencia y Tecnología

El microondas, ¿un equipo peligroso?

Aunque el horno microondas emite bajos niveles de radiación, desnaturaliza los alimentos que se cocinan o calientan en él

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| Planeta Joy

Redacción Central |

Aunque el horno microondas emite bajos niveles de radiación, desnaturaliza los alimentos que se cocinan o calientan en él

El hombre actual, sobre todo en las grandes ciudades y lugares urbanos de cualquier parte del planeta, está vinculado a las nuevas tecnologías y no concibe la vida sin la computadora, un teléfono móvil o el microondas, aparatos que emiten bajos niveles de radiación, que al acumularse con el tiempo, afectan a los seres vivos.

Por eso, el regalo de un horno moderno que recibió una amiga por su cumpleaños, en lugar de alegría le causó incertidumbre, pues había leído la experiencia de un individuo, amante de la naturaleza, quien desató la alarma sobre los peligros que los microondas, pueden provocar a personas, animales y plantas.

El hombre llenó dos recipientes con la misma agua y la calentó hasta que comenzó a hervir. La diferencia es que un agua la calentó en el microondas y la otra en la cocina de gas. Al cabo de unos días, la planta que había regado con el agua calentada en el microondas murió.

El relato causó temor a mi amiga, quien se dirigió a un biólogo cercano para preguntarle: Si eso fue lo que le hizo el agua a una planta, ¿qué no nos hará a nosotros que prácticamente calentamos todos los alimentos en el microondas?

¿Son los hornos microondas tan inofensivos como nos aseguran? ¿Es cierto que desnaturalizan los alimentos? ¿Es verdad que modifican la estructura molecular del agua de tal forma que daña a los seres vivos?

Aunque las entonces autoridades soviéticas prohibieron el uso del horno o cocina microondas en 1976, millones de personas en el mundo utilizan este electrodoméstico, pues en opinión de la mayoría son muy cómodos y ahorran más energía, que las cocinas convencionales.

Los defensores del nuevo equipo piensan que no causa efectos negativos en los comensales ni en los alimentos. Para apoyar su hipótesis, afirman que si fuera tan dañino, organismos sanitarios y comerciales prohibirían su uso.

Sin embargo, algunos expertos opinan que la emisión de radiaciones que el hombre recibe con el uso continuo del horno microondas sí amenaza la salud humana tanto por su cercanía como por el consumo de alimentos elaborados en él.

Las microondas son una forma de energía electromagnética, similares a las ondas de luz o de radio y ocupan una parte del espectro electromagnético de la energía. En nuestra era tecnológica moderna, las microondas se usan para emitir señales telefónicas de larga distancia, programas de televisión e información de ordenadores a través de la Tierra o a un satélite en el espacio.

Cada horno microondas posee un magnetón, o sea, un tubo donde se produce la radiación o emisión de ondas electromagnéticas que interactúan con las moléculas de los alimentos durante su cocción y le provocan cambios.

Hasta el momento no hay ningún estudio oficial del FDA (Food and Drugs Administration) ni de ninguna otra entidad que se ocupe de los alimentos que pruebe que el uso actual del microondas es dañino. Todos sabemos que la validez de esos análisis intencionalmente es limitada. Con el tiempo se demuestra que no era exacta la información- ¿por qué?- para poder conquistar el mercado.

La irrupción del microondas en el mercado ocurrió el pasado siglo. En 1946, el doctor Percy Spencer era trabajador en la Raytheon Corporation, mientras realizaba investigaciones relacionadas con el radar, descubrió con asombro que una tableta de chocolate que guardaba en su bolsillo se había derretido. Convencido de que la causa había sido provocada por las emisiones del novedoso magnetrón, hizo otro experimento.

Colocó frente al equipo un puñado de granos de maíz y, al aplicarles la energía emitida, se emocionó viendo cómo los mismos se agitaban y comenzaban a hincharse y a saltar cocidos dispersándose por todo el laboratorio.

El señor Percy Spencer había inventado lo que revolucionaría la forma de cocinar y lo que sentaría las bases de una industria multimillonaria: el horno de microondas. Así como la obtención rápida de “palomitas de maíz”.

Centenares de personas se preguntan acerca de los peligros ocultos que puede tener la utilización de esa tecnología. Los hornos microondas se usan en al menos el 70 por ciento de los hogares de América y Europa, y han desplazado en muchos casos a la tradicional cocina de gas.

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