Recientes observaciones desmontan las teorías previas y demuestran que queda todavía mucho por conocer
Los astrónomos del mundo creían –hasta hace solo unos meses- que conocían mucho sobre Mercurio. Sin embargo, las primeras observaciones de la sonda espacial Messenger han demostrado a los científicos que se trata de un planeta extraño. Internet
AumentarLos astrónomos del mundo creían –hasta hace solo unos meses- que conocían mucho sobre Mercurio. Sin embargo, las primeras observaciones de la sonda espacial Messenger han demostrado a los científicos que se trata de un planeta extraño.
Luego de seis meses en órbita Messenger ha revelado que:
-La composición de la superficie de Mercurio demuestra que se debió formar a partir de bloques de construcción planetaria similares a los que integran los planetas con superficies rocosas, pero menos oxidados. Existe abundancia de azufre y potasio por encima de los niveles que se habían calculado. Estos elementos se vaporizan a muy bajas temperaturas, lo que desmiente las tesis sobre las altas temperaturas existentes en los orígenes de este cuerpo.
-Su campo magnético es único en el sistema solar y se distingue por su debilidad, lo que le hace muy vulnerable al viento solar. El ecuador magnético de Mercurio está bastante desplazado hacia el norte, con respecto al ecuador geográfico del planeta. En su magnetosfera abundan los iones de sodio y helio, este último procede del Sol y que llegó al planeta a través del viento solar.
-Hay grandes extensiones de llanuras volcánicas que rodean la región polar norte del planeta y cubren más de un 6% de su superficie.
-Se han descubierto zonas de fumarolas, con longitudes de hasta 25 kilómetros, las que parecen ser fuente de algunas de las enormes coladas de lava muy caliente que se desperdigaron por la superficie de Mercurio y erosionaron el sustrato, tallando valles y creando estructuras geológicas en forma de lágrima en el terreno subyacente.
-También se han encontrado suelos y picos montañosos centrales en algunos cráteres de impacto, los que son muy brillantes y tienen un color azulado que destaca bastante con respecto a las tonalidades de otras áreas del planeta. Los investigadores creen que se tratan de accidentes jóvenes.
La sonda espacial Messenger salió al espacio el 3 de Agosto de 2004, y entró en órbita alrededor de Mercurio el 18 de Marzo de 2011, para iniciar un estudio de un año sobre este planeta.