Ciencia y Tecnología

Aumento del flujo de agua dulce hacia los mares

El agua dulce fluye hacia los océanos en cantidades cada vez mayores, por culpa de la mayor frecuencia y fuerza de las tormentas, una intensificación causada por el calentamiento global

Jay Famiglietti
Profesor en la Universidad de California en Irvine, e investigador principal en el estudio. | Internet

Redacción Central |

El agua dulce fluye hacia los océanos en cantidades cada vez mayores, por culpa de la mayor frecuencia y fuerza de las tormentas, una intensificación causada por el calentamiento global

Así lo ha descubierto un equipo de investigadores, que también ha desvelado que, en total, en 2006, con respecto a 1994, entró en los océanos un 18 por ciento más de agua proveniente de los ríos y de la fusión de los hielos polares. El promedio del aumento anual es del 1,5 por ciento.

Este 1,5 por ciento anual puede parecer poco, pero después de unas décadas, la diferencia es grande, tal como subraya Jay Famiglietti, profesor en la Universidad de California en Irvine, e investigador principal en el estudio.

En general, disponer de más agua es bueno, pero sólo si llega donde se la necesita y no causa inundaciones. Por desgracia, no es lo que está sucediendo. Lo que estamos viendo es exactamente lo que el Panel Intergubernamental de Expertos del Cambio Climático predijo: La lluvia está aumentando en los trópicos y en el Círculo Polar Ártico, mediante tormentas más severas, un modo que para casi cualquier comunidad humana resulta poco adecuado para obtener más agua; y entretanto, cientos de millones de personas viven en regiones semiáridas, que además se están volviendo aún más secas.

En esencia, el ciclo de evaporación y precipitación se está acelerando peligrosamente por culpa del ascenso de temperaturas provocado por el efecto invernadero, y el resultado de esa aceleración se refleja en la violencia y frecuencia crecientes de monzones y huracanes. Un clima más cálido sobre los océanos hace que el agua dulce, que llega a ellos transportada por los ríos, se evapore más rápido, ocasionando nubes más espesas que desencadenan tormentas más potentes en tierra firme. El agua de la lluvia viaja entonces a través de los ríos hacia el mar en cantidades aún más grandes, y el ciclo empieza de nuevo.

Este estudio pionero, que todavía no ha finalizado, se basa en observaciones de todo el mundo hechas desde satélites de la NASA y de otras instituciones, en vez de basarse en modelos digitales, por lo que se consigue rastrear con mayor fiabilidad el volumen de agua total que cada mes fluye de los continentes a los océanos.

 

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