El nuevo servicio de ubicación de usuarios mediante satélite, optado por Google y Facebook, trae riesgos para la protección de la vida privada de los usuarios
Ofrecer a toda hora y en cualquier lugar el servicio de geolocalización aplicado a los smartphones, teléfonos multifunción, es la última tendencia "geek" del momento para los consumidores voraces de la tecnología y de internet.
A pesar de que este servicio permite ubicar por satélite, con apenas unos metros de error, el lugar donde se encuentra un usuario, trae grandes riesgos para la protección de la vida privada.
"Imagine que dentro de un año podrán decirle que estaba en tal lugar, cerca de tal persona", explica Alain Pannetrat, experto en tecnologías de la Comisión Nacional de Informática y Libertades francesa (CNIL).
De esta manera, se produce una dicotomía entre la vida privada de los usuarios y las libertades en la era digital. El desarrollo de la geolocalización puede agravar las cuestiones relativas a la privacidad; aún más si se tiene en cuenta que el tiempo para proceder a la eliminación de los datos privados de Facebook (con 500 millones de miembros en el mundo) o Google (líder mundial de las búsquedas en internet) no está definida por ley.
Esta semana Facebook lanzó en Estados Unidos la nueva función de geolocalización, la cual estará disponible pronto en otros países.
"Facebook Places" (Lugares) permite a los usuarios de la red social indicar con un solo clic en sus teléfonos celulares en dónde se encuentra, saber cuáles de sus amigos están cerca de ese lugar y registrarse en las páginas internet de bares, restaurantes, negocios. Google ya había inventado un dispositivo similar bautizado como "Google Latitudes".
La geolocalización también se explica por el éxito del servicio de mapas fotográficos en 3D llamado "Street View", al que se puede acceder con los teléfonos celulares o a través de internet. Este dispositivo fue muy criticado ya que los datos privados de usuarios de internet con conexión Wi Fi fueron registrados por Google cuando procedió a fotografiar los recorridos.
"Saber en dónde están sus amigos (...) puede ser útil en la vida de todos los días, pero el real objetivo es el de hacer dinero vendiendo publicidad", denuncia Jérôme Thorel, representante en Francia de la ONG Privacy International.
Entrar a un gigantesco mercado de publicidad digital, a la vez personalizada y local, que competirá directamente con los servicios de anuncios clasificados, es una oportunidad que esta nueva función le permite a las empresas del sector.
Se trata de un mercado de unos 15.000 millones de dólares en 2010, únicamente en Estados Unidos, indica la consultora especializada estadounidense Borrell.
Gratuito para sus miembros, "Facebook tiene una sola forma para ganar dinero, la publicidad personalizada", explicó Pannetrat. "Sus intereses económicos inherentes son los de obtener un máximo de informaciones sobre sus usuarios para proponer una publicidad a medida", subrayó.
Google, "la empresa que más información tiene sobre las personas, construye día a día el perfil de los usuarios de internet rastreando las páginas que visitan con la ayuda de cookies”, agregó el experto.
El lugar en el que se encuentran, qué planean visitar, el paisaje que despertó su curiosidad, son todas informaciones que Google -que registró en 2009 unos 23.000 millones de dólares de ingresos publicitarios- podrá explotar en favor de los anunciantes.