Ciencia y Tecnología

Recurrirán a un satélite para ubicar las tumbas prehispánicas de alta montaña en México

México – Un equipo de investigadores mexicanos utilizarán satélites de penetración para localizar tumbas de niños en el templo más grande de Mesoamérica, ubicado en la cima del cerro Tlaloc, a 4.150 metros sobre el nivel del mar, informó el responsable del proyecto

Tumbas de niños
Un equipo de investigadores mexicanos utilizarán satélites de penetración para localizar tumbas de niños en el templo más grande de Mesoamérica, ubicado en la cima del cerro Tlaloc, a 4.150 metros sobre el nivel del mar, informó el responsable del proyecto. | EFE. Archivo

Redacción Central |

México – Un equipo de investigadores mexicanos utilizarán satélites de penetración para localizar tumbas de niños en el templo más grande de Mesoamérica, ubicado en la cima del cerro Tlaloc, a 4.150 metros sobre el nivel del mar, informó el responsable del proyecto

El cerro de Tlaloc se encuentra entre el Estado de México y Puebla, en el centro del país, y tiene una dimensión de 19 mil hectáreas, en las que han sido localizados 146 sitios arqueológicos.

Victor Arribalzaga, arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), explico a la prensa que al cerro llegaban los grandes sacerdotes y gobernantes de los señoríos de Texcoco, Tenochtitlan y Tlacopan para pedir a sus divinidades en una ceremonia que hubiese lluvia.

En el ritual se sacrificaban niños de entre seis y siete años en honor a Tlaloc (deidad de la lluvia), según relata el cronista Fray Diego Durán.

Los niños que se escogían para el sacrificio debían tener un remolino en el cabello y ser llorones para desatar la lluvia, y después de la ceremonia, se consideraba que había alcanzado con su muerte la categoría de tlaloques, los ayudantes de Tlaloc en la mitología azteca.

Arribalzaga indicó que en los trabajos de campo que se han realizado en los dos últimos años no se han encontrado los restos, por lo que han decidido recurrir a la alta tecnología para ubicarlos.

“Falta mucho por investigar, porque se decía que los cuerpos se enterraban en una cueva, por eso vamos a utilizar el satélite de penetración”, dijo el especialista.

El arqueólogo explicó que en lo alto del cerro Tlaloc “se encuentra una estructura de 4.086 metros cuadrados, una calzada de 150 metros de largo por 7 de ancho y un recinto cuadrangular de 50 por 60 metros donde se hacían los ceremoniales”.

El especialista dijo que el proyecto arqueológico pretende recuperar también los muros del templo, que se estaba completamente estucado y de los cuales en 2006 se recuperaron 28 metros lineales.

“La intención es levantar más muros del templo para que se vea todo el esplendor”, destacó.

Asimismo, gracias a las excavaciones realizadas en el interior del templo se han descubierto unas 1.800 piezas de mosaicos que forman manos y ojos, “un gran rompecabezas que se tiene que armar” en el que también hay piedras verdes, ofrendas y esqueletos de braceros.

El santuario fue construido por la cultura teotihuacana, alrededor del año 500 después de Cristo, y se mantuvo durante siglos hasta la época mexica (1300 a 1521).

“Hubo una continuidad respecto al rito, dentro de los pueblos prehispánicos estaban claros de que debían dar ofrendas a su deidad para que se restituyera el orden y las aguas cayeran”, relató.

Los pueblos mesoamericanos, al igual que las culturas andinas, pensaban que en lo alto de las montañas vivía alguien poderoso, porque desde ahí caía el agua.

En los relatos de Fray Bernardino de Sahagún se dice que “los cerros eran como grandes tinajas cargadas de agua”, agregó.

El sitio arqueológico se empezó a investigar en 1926, cuando se encontró un ídolo dedicado a Tlaloc, que se bajó a una población cercana llamada Chimalhuacan, de donde desapareció en los años ochenta.

En el 2001 localizaron otra pieza semejante en valor y en belleza en el mismo lugar, de 57 centímetros de alto y de unos 20 kilos de pesos.

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