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La Unión Europea debate acuerdo sobre energías más limpias

Bruselas – La Unión Europea cerró el jueves su primera jornada de cumbre en Bruselas sin acordar un objetivo mínimo de energías renovables, aunque la canciller alemana, Angel Merkel, esperaba alcanzar ese compromiso el viernes como abanderado mundial contra el cambio climático

José Manuel Barroso
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso (C), contesta preguntas de los periodistas tras reunirse con expertos del Grupo consultor sobre Energía y Cambio Climático en Bruselas, el 6 de marzo de 2007. Los líderes de la Unión Europea lanzaron el 8 de marzo en Bruselas una cumbre cuyo objetivo principal es convertir al bloque en abanderado de la lucha contra el cambio climático. | AFP

Redacción Central |

Bruselas – La Unión Europea cerró el jueves su primera jornada de cumbre en Bruselas sin acordar un objetivo mínimo de energías renovables, aunque la canciller alemana, Angel Merkel, esperaba alcanzar ese compromiso el viernes como abanderado mundial contra el cambio climático

“Todavía no hay acuerdo. Todos tenemos que mostrar un poco de paciencia. Es necesario seguir discutiendo”, admitió Merkel, cuyo país ejerce la presidencia de la UE, en la conferencia de prensa al final de los primeros debates entre los 27 jefes de Estado y de gobierno europeos sobre los compromisos a adoptar para combatir el calentamiento planetario.

La prudencia de la canciller alemana, que impulsa una cuota obligatoria de desarrollo de las energías renovables en la UE, puso paños fríos al anuncio de un principio de acuerdo formulado antes por el primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt.

La cuestión es definir el carácter vinculante o no del porcentaje del 20% de energía renovable (eólica, hidráulica, geotérmica, solar o proveniente de la biomasa), que se pretende imponer en el consumo total de la UE hacia 2020, en lugar de 7% actualmente, así como el papel del nuclear.

Ciertos Estados miembros reticentes, como Francia y Finlandia, aceptaron la propuesta del objetivo del 20% obligatorio con la condición de que el futuro reparto del esfuerzo de ese porcentaje tenga en cuenta las especificidades energéticas, por ejemplo el peso de la energía nuclear.

El presidente francés, Jacques Chirac, pidió que “el reparto del esfuerzo sobre las (energías) renovables tenga en cuenta el lugar de las otras energías de baja emisión de dióxido de carbono –nuclear y carbón limpio– en las elecciones energéticas nacionales”.

De todos modos, Merkel se negó a poner en pie de igualdad a las energías “limpias” y el nuclear. “La energía nuclear no es energía renovable, no puede ser clasificada como renovable”, dijo, al rechazar la propuesta francesa sobre un conjunto de fuentes energéticas “de bajo contenido de carbono”.

Esta iniciativa de Francia chocaba con la oposición tajante de Austria, Irlanda e Italia.

“Sería absurdo decir que la energía nuclear es una energía verde . Sería una mala señal de Europa. El nuclear no es la buena respuesta a la crisis climática”, había advertido el canciller austríaco, Alfred Gusenbauer, recordando los problemas de seguridad y el tratamiento de los desechos.

Según el proyecto de las conclusiones que deben ser aprobadas el viernes, los 27 miembros de la UE se comprometerán a “reducir las emisiones de gas de efecto invernadero en por lo menos un 20% de aquí a 2020 con respecto a 1990”, con la promesa de llegar hasta un 30% en caso de compromiso internacional.

También aprobarán el objetivo de que los biocarburantes representen 10% de los carburantes consumidos en el bloque por los vehículos de aquí a 2020.

La intención de la UE es dar un mensaje claro con miras a la supervivencia, más allá de 2012, del protocolo de Kioto, y lograr un compromiso internacional que involucre tanto a Estados Unidos como a países emergentes como China, India y Brasil.

Los norteamericanos nunca ratificaron el protocolo de Kioto, pese a emitir el 25% del total mundial de dióxido de carbono, y ni India ni China están afectados por sus exigencias de reducción de gases de efecto invernadero.

Por otra parte, Merkel presentó a sus homólogos durante la cena las líneas principales de lo que será la declaración de Berlín, el 25 de marzo próximo, con motivo del 50 aniversario del Tratado de Roma, considerado como fundador de la UE.

La agenda de la cumbre incluye además la puesta en marcha de la estrategia de Lisboa para el crecimiento y el empleo y la cuestión de una mejor regulación para reducir la burocracia, en medio del buen momento económico que atraviesa la UE.

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