Ciencia y Tecnología

Adelanto en horario de verano afectaría computadoras

Durante tres semanas en marzo y abril, los usuarios de los programas informáticos con agenda y calendario deberán confirmar sus citas y ayudarse quizás con un reloj convencional en vez de confiar ciegamente en la hora que marcan sus computadoras, recomendó Microsoft

Redacción Central |

Durante tres semanas en marzo y abril, los usuarios de los programas informáticos con agenda y calendario deberán confirmar sus citas y ayudarse quizás con un reloj convencional en vez de confiar ciegamente en la hora que marcan sus computadoras, recomendó Microsoft

Un problema podría presentarse en cualquier programa informático creado antes del 2005, cuando se promulgó una ley para adelantar tres semanas el comienzo del horario de verano en Estados Unidos. La medida, que entra en efecto este año, retrasó además por una semana el comienzo del horario de invierno.

El Congreso decidió que el ajuste haría que muchos estadounidenses encendieran las luces de sus viviendas una hora más tarde, lo que se traduciría en ahorro de energía. Adelantar una hora los relojes en verano y atrasarlos esa hora en invierno es una medida muy común en varios países.

El problema es que el programa de computadoras creado antes del 2005 está programado para adelantar automáticamente la hora el primer domingo de abril, no en el segundo domingo de marzo (el día 11, en este año).

Por eso se han suscitado temores que evocan la preocupación mundial causada por el llamado “problema del año 2000” (Y2K).

En aquel entonces se lanzaron predicciones catastróficas por la posibilidad de que muchas computadoras experimentaran problemas, al confundir los dos últimos dígitos del nuevo año (00), con los de 1900.

El nuevo riesgo es mucho menos ominoso, pero podría ocasionar más de una jaqueca, pues el reloj de muchas computadoras quedará retrasado una hora.

Desde luego, la falla no sólo se presentará en computadoras personales, sino que afectará a numerosos dispositivos que registran la hora y se ajustan automáticamente al horario de verano, como algunos relojes digitales de pulsera y de pared. Pero en esos casos, el resultado se limitará a una molestia _ajustar la hora manualmente o esperar tres semanas_ y no a una situación que podría perjudicar a las personas en su trabajo.

Cameron Haight, analista de Gartner Inc., quien ha estudiado los posibles efectos de la falla del horario de verano, dijo que ésta podría hacer que algunas transacciones se realizaran una hora antes (un día, en caso de que estuvieran programadas para la medianoche). Las computadoras podrían presentar información errónea sobre la hora a la que se realizará una videoconferencia multinacional, y podrían hacer que los usuarios lleguen tarde a sus citas.

“Las organizaciones podrían enfrentar pérdidas significativas si no están preparadas”, advirtió esta semana la Asociación de Tecnologías de la Información de Estados Unidos.

Dave Thewlis, quien dirige CalConnect, un consorcio que desarrolla estándares tecnológicos para programas de calendario y agenda, dijo que resulta difícil saber cuán extendido será el problema.

Esa dificultad obedece al hecho de que el mundo está lleno de sistemas de cómputo que tienen métodos particulares para registrar la hora y la fecha. En muchas computadoras, el cambio de reglas para ajustarse al horario de verano puede realizarse en un santiamén, pero en otras resultaría más complejo.

“Ninguna regla dice que uno tenga que representar el tiempo en determinada forma cuando se crea un programa”, explicó Thewlis. “El grado de complejidad en la aplicación del cambio se relaciona con el diseño original y el lugar donde se ubica el código de programación”.

Para colmo, hay muchos programas informáticos viejos, cuyos vendedores originales no suministran ya reparaciones. Algunos aparatos electrónicos, como los relojes de las videograbadoras, no contarían con mecanismo alguno para actualizar su “software”.

El ajuste se decretó en Estados Unidos y fue seguido por Canadá, pero pocas naciones más lo han adoptado. Ello podría causar enredos en los sistemas de conferencias y otras aplicaciones que operan en varios países a la vez.

En esta era en que las redes y la sincronía automática de datos resultan imprescindibles resultaría difícil imaginar que la hora de las computadoras presentara problemas. En los países desarrollados, muchos usuarios tienen cada vez menos necesidad de ajustar manualmente un reloj.

Después de todo, muchas computadoras mantienen a tiempo sus relojes al realizar verificaciones con “servidores de hora” operados por el gobierno y diversas instituciones.

Pero lo que proporcionan esos servidores es la hora del meridiano de Greenwich (GMT). Al instalar la computadora, se le señala en qué lugar del mundo se encuentra, y ésta realiza el ajuste respecto de la GMT. Las computadoras en el huso horario del este de Estados Unidos tienen ahora cinco horas menos respecto de GMT, pero en verano, esa diferencia se reduce a cuatro.

Una reparación común es una adición al “software” que reprograma los sistemas con la nueva fecha de comienzo y fin del horario de verano. Algunas de esas actualizaciones van dirigidas a sistemas específicos, mientras que otras tienen implicaciones más amplias, como una de Sun Microsystems Inc. para versiones más viejas del Java Runtime Environment, que suele ser la base de aplicaciones en computadoras y páginas de internet.

Microsoft ha lanzado su reparación automática del problema mediante el envío de los “parches” por la internet para computadoras basadas en Windows. Los usuarios que tienen desactivada la actualización automática pueden descargar la reparación de la página de Microsoft.

Las nuevas computadoras con el sistema operativo Windows Vista son inmunes. Vista fue lanzada apenas este año.

Pero las computadoras con sistemas operativos anteriores a la versión más reciente de Windows XP, conocida como Service Pack 2, no recibirán ningún tipo de reparación.

Los dueños deberán abrir el panel de control para desactivar la función que ajusta automáticamente el reloj al horario de verano. Deberán hacer el cambio manualmente cuando llegue la fecha.

Ese grupo de usuarios es muy grande. De acuerdo con Gartner, tan sólo Windows 2000 funcionaba todavía en el 14% de las computadoras personales de todo el mundo el año pasado.

Para las personas que almacenan sus citas en Microsoft Outlook u otros programas de calendario _en vez de hacerlo en servicios de internet como Google Calendar_, la situación es más comprometida. Hay reparaciones, pero las citas programadas antes de enmendar el “software” seguirían registradas en el horario de invierno.

Microsoft recomienda que los usuarios obtengan de la internet un programa llamado “tzmove” _movimiento de zona horaria_, el cual puede ajustar todas las citas a las nuevas reglas. Otros vendedores ofrecen herramientas similares para sus sistemas.

Desde luego, no todos darán ese paso, reconoció Rich Kaplan, vicepresidente de servicios al consumidor de Microsoft, quien encabeza los preparativos para este posible problema. Microsoft recomendó por lo tanto tener cuidado con las citas realizadas entre el 11 de marzo y el 1 de abril.

“Porque si una persona aplicó la actualización y la otra no, una terminará ahí a la hora equivocada”, explicó.

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