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ALBA beneficia a 75 millones de personas mediante las empresas grannacionales

Diversas actividades integracionistas abarcan a los pueblos de los países miembros y a otros a los cuales se asiste

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Grannacional de medicamentos Albamed. | Internet

Redacción Central |

Diversas actividades integracionistas abarcan a los pueblos de los países miembros y a otros a los cuales se asiste

Unas 75 millones de personas que conforman el mercado total de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) se benefician de siete empresas grannacionales que integran a los gobiernos de Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Ecuador, San Vicente y las Granadinas y Antigua y Barbuda.

Un total de 489 medicamentos esenciales serán producidos y distribuidos a bajo costo a personas de escasos recursos, según se prevé en el tratado constitutivo de la grannacional Albamed.

Esta grannacional de medicamentos, cuya conformación legal se estima concluir antes de que finalice este año, espera beneficiar a unas 15 millones de personas que no pueden adquirir tratamientos médicos de enfermedades graves y crónicas.

Para el Alba, la salud y el derecho a la vida deben ser garantizados por sobre cualquier interés económico.

Al respecto, el secretario ejecutivo del Alba, Amenothep Zambrano, expresó: “El derecho humano a la vida está por encima de cualquier otra consideración”.

Las empresas grannacionales se diferencian de las empresas transnacionales en su concepción y objetivo: mientras que las primeras trabajan en función del ser humano y la satisfacción de sus necesidades, las segundas trabajan en función del capital y el mercado.

Las empresas transnacionales, de capital privado, centralizan y concentran el capital en pocas manos a través de la competencia y la privatización de los activos estratégicos públicos.

Desde su conformación, en el año 2004, Cuba y Venezuela, pioneros del Alba, han promovido los valores de cooperación, complementariedad, solidaridad, equidad y justicia, “preceptos que rigen a las empresas grannacionales”, destacó Zambrano.

Además de Albamed, otros seis proyectos son priorizados por el organismo regional.

En este sentido, destaca Alba-Alfabetización que en tan sólo siete años ha permitido que cuatro países: Nicaragua, Ecuador, Bolivia y Venezuela se hayan liberado del analfabetismo, al permitir que tres millones 470 mil personas hayan aprendido a leer y escribir.

También resalta Alba-Cultura para el intercambio de saberes y el acercamiento de los pueblos, como pilares fundamentales de nuestra soberanía comunicacional y cultural.

Otro proyecto es Alba-Alimentos, que cuenta con un fondo de 50 millones de dólares, que ha permitido impulsar proyectos agrícolas y pecuarios en Suramérica, Centroamérica y el Caribe por un monto de 14 millones de dólares.

Para el Alba las tierras cultivables son para la producción de alimentos para los pueblos y no para biocombustibles.

Asimismo, destacan otros dos proyectos que son AlbaForestal y AlbaTel. El primero busca reforestar y aprovechar la producción de madera en Bolivia y Venezuela, mientras que AlbaTel busca llevar tecnología a los países de la región a través del Satélite venezolano Simón Bolívar y del cable submarino de fibra óptica entre Venezuela y Cuba.

Con AlbaTel se llevarán adelante proyectos de telemedicina y teleeducación que permitirán asistir y atender a millones de personas de localidades remotas de la región.

Hasta ahora, el Alba ha experimentado un crecimiento sostenido de comercio intrarregional, al pasar de menos de 200 millones de dólares antes de que existiera la alianza a más de cuatro mil 500 millones de dólares al cierre del año 2010, refirió Zambrano.

Resaltó que por cada 100 dólares destinados al comercio exterior, los países del Alba dirigen entre 10 y 20 dólares al intercambio comercial entre el bloque.

Los países del bloque han hecho transacciones comerciales a través del Sistema Único de Compensación Regional (Sucre), un medio de pago propio para las exportaciones e importaciones, al margen del dólar o el euro, toda vez que este mecanismo de pago virtual permite a cada país cancelar las transacciones de comercio exterior en su moneda local.

“El Sucre evidencia nuestra más absoluta determinación de desengancharnos de la hegemonía del dólar, moneda que ha perdido su seguridad, rentabilidad y liquidez debido a la crisis financiera mundial”, dijo Zambrano.

Sobre el éxito de las grannacionales, el embajador de Bolivia en Caracas, Jorge Alvarado, destacó que estas empresas han permitido a los países del bloque enfrentar los embates de la crisis del sistema financiero internacional, derivado por la debacle del sistema capitalista en 2008.

Por su parte, el presidente de la Corporación Andina de Fomento (CAF), Enrique García, expresó: “es un mecanismo extremadamente importante. Es uno de los elementos de la integración moderna para lograr que empresas de diferentes países puedan complementarse, trabajar juntos y asociarse para buscar sus ventajas y crecer de forma más adecuadas”.

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