Es uno de los proyectos de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, que también brindará opciones de comunicación a otras naciones del Caribe insular
Las labores para el tendido del cable submarino entre Venezuela y Cuba están en marcha, con la llegada a la ciudad cubana de Santiago de Cuba, en el oriente de la Isla, del barco explorador R.V. Ridley Thomas.
Este navío especializado se encarga de los sondeos para definir el rumbo exacto que tendrá el cable, expresó Anthony Pyne, directivo de la empresa de proyectos geológicos designada para estas tareas.
El sondeo marino comenzó el pasado día cinco en las proximidades del aeropuerto de Maiquetía, en Caracas, Venezuela, y continúa a lo largo de unos 5340 kilómetros hasta la playa de Siboney, en Santiago de Cuba.
Otros 200 tendrá en la segunda etapa, que comprende desde Jamaica hasta Aguadores.
Este cable submarino es uno de los proyectos del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América) que, además de beneficiar a Cuba y Venezuela, también brindará opciones de comunicación a otras naciones del Caribe insular.
Pyne se refirió a la complejidad del sondeo y destacó su importancia en el sentido que determinará los rigores que demandará la instalación del cable a partir del próximo año.
Ya se cuenta con los mapas, pero están por definir los puntos de cruces, precisó el directivo, con amplia experiencia en inversiones similares en ocho regiones del mundo, principalmente, en Asia y Oceanía.